OPINIÓN

PUNTOS SUSPENSIVOS
12/12/2018

Hablar sobre un texto, nos dice el estudioso de la lengua española Daniel Cassany, tiene que ver con la comprensión, el significado, relacionarlo con la vida y darle sentido.

Para los profesores comunes, quizá lo primero que dictan sus emociones hacia el alumno es leer, luego viene una segunda parte: los obligan a realizar un resumen en una tarjeta, presentarla, volver a leer, pero sin asociarlo a nada, así de simple.

Cassany, autor del libro "Leer, escribir y comentar en el aula", señala que lo ideal es que la lectura se debe convertir en algo más propio, que la persona -a modo de ejercicio- anote cada día lo que pasa por su mente al momento de leer. Que redacte su interpretación, lo que le sugiere el texto, lo que le gusta y disgusta.

Me atrevería a decir que en este tipo de situaciones se crea, incluso, un diálogo con quien escribe el libro, en un debate -puede ser-, de tú a tú, hasta llegar al clímax de poder dar sugerencias.

El argentino Alberto Manguel, en su libro "Cómo Pinocho aprendió a leer", apunta que leer es traducir materialmente la realidad del mundo en nuestra propia y sentida realidad.

Sobre el caso, para no caer en la enseñanza tradicional, a modo de sugerencia, puedo decir que una estrategia es dar temas extraídos de periódicos, escuchar música, ver películas, porque ahí también se desarrolla la lectura, y de esa manera se forma un interés sin que se den cuenta, y existe una formación de lo que Manguel menciona: la realidad.

Por su parte, Néstor Ramírez Peña, un mediador dedicado a formar lectores, nos regala una de varias enseñanzas en su libro "¿Y si leemos? Cómo acercar los libros a sus (potenciales) lectores", donde sostiene que la lectura se entiende como un acto social que modifica las conductas, los referentes y las relaciones de quienes están involucrados en su ejercicio.

Y señala que existen estrategias como la lectura en voz alta y la narración oral, herramientas básicas para acercarse a los libros.

Aunque hoy en internet existe demasiada información, es necesario enseñar a los jóvenes a buscarla, ser críticos, evaluar para clasificarla si tiene calidad o buenas fuentes, recomienda Cassany.

El escritor Paco Ignacio Taibo II dice que leer es construir libertad, porque mientras se lee, se es otro. En efecto, y de nuevo se presenta esa realidad, donde vivimos, nos movemos, donde podemos sentir y disentir, y por qué no, enseñar a leer a quien no sabe.

Mencionaba Manguel que los alfabetos no lectores quedan al margen de explorar la literatura, pierden la oportunidad de educar la sensibilidad, ampliar y afinar la conciencia histórica y dar al idioma mayor riqueza.

Tienen además un nivel de comprensión claramente reducido, y sin comprensión no hay lectura.

La tarea entonces sería formar lectores autónomos, capaces de producir textos, de entender lo que leen y servirse de la escritura no solo para comunicarse de manera superficial sino adentrarse en el conocimiento del mundo y de su persona... de su realidad.

PARÉNTESIS

YA QUE hablamos de lecturas resultaron interesantes la presentación y los comentarios en relación al libro del investigador Juan Carlos Guzmán Ríos, "Élites políticas y redes de poder. La construcción de un bloque opositor en Tabasco", evento realizado ayer y que contó con la participación de Cirilo Antonio Guzmán, Víctor M. Sámano, Roberto Cadena, Guillermo Ramírez y César Francisco Burelo. Una explicación del proceso que colocó a Tabasco en la agenda nacional.

AYER por la mañana el Presidente López Obrador reiteró su crítica a los sueldos en el Poder Judicial al señalar que sólo su homólogo de EU, Donald Trump, gana más que el presidente de la Suprema Corte de Justicia. Un debate que aún dará mucho. (kundera_w@hotmail.com)






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