OPINIÓN

Salud: ante todo, prevención como arma urgente
06/08/2018

El único político que puede presumir de conocer todos los rincones de los estados del país es Andrés Manuel López Obrador. Tres campañas electorales lo avalan para mencionar en dónde se encuentran las zonas más pobres.

Por tal razón, apunta que la zona Sureste es la más desprotegida, al igual que algunos estados del centro de México.

Al seguir marcando la agenda, el tabasqueño señaló que hará una fuerte inversión para el sector salud, la cual se suma a la de Educación y Seguridad como temas para ser atendidos con urgencia.

Serán, al menos, unos diez mil millones de pesos lo que se destinarán para levantar, y sacar del anonimato de lo que hay o queda de infraestructura de las Unidades Médicas federales, como son la Secretaría de Salud y el Instituto Mexicano del Seguro Social, además de brindarles más personal.

AMLO sostuvo que garantizará la atención médica y los medicamentos serán gratuitos, y que erradicará la corrupción y liberará fondos públicos al consolidar las compras de medicamentos a nivel federal. “Hay suficiente dinero en el presupuesto para cubrir las medicinas”.

También dijo que planea construir centros médicos regionales para que los servicios de salud lleguen hasta los mexicanos más pobres y más enfermos, y que reanudará la construcción en 50 hospitales.

Como un dato adicional, en los próximos años, el sistema enfrentará una población que además de haber envejecido, presentará grandes índices de enfermos crónicos que demandarán tratamientos costosos y prolongados, que pondrán a prueba la capacidad del gobierno para generar políticas que disminuyan el rezago en salud pública.

Cifras del Consejo Nacional de Población (Conapo) estiman que la transición demográfica será el cambio más notorio del siglo XXI en la República Mexicana.

En la década de los años 70, la apuesta era disminuir el número de nacimientos, que en ese tiempo alcanzaba los siete hijos por pareja, pero aunque se redujo significativamente la tasa de fecundidad hasta llegar a un promedio de dos hijos por familia, con los avances de la medicina se elevó hasta los 82 años de edad la esperanza de vida de los mexicanos; el resultado, una población que envejece a pasos agigantados.

Otro grave problema es que para 2050 se estima a una cifra de 17.4 millones de niños de 0 a 14 años y 28 millones de personas de más de 65 años, quienes representarán una cuarta parte de la población. Con el tiempo, ese grueso sector de la población de tipo geriátrico demandará tratamientos que requerirán una mayor carga presupuestaria.

Sobre las enfermedades se tiene que son nueve las que más afectan y están clasificadas como crónico-degenerativas de mayor incidencia en la población mexicana, que además de cobrar el mayor número de vidas, demandan al Estado mayores recursos presupuestarios para su atención cada año. La diabetes, el cáncer, los padecimien­tos cardiovasculares, cerebrovascu­lares, la neumonía, enfermedades crónico-respiratorias, hipertensión, obesidad y enfermedades del hígado son esos enemigos.

Andrés Manuel recomendó algo importante, la prevención, el cual es un punto que se debe anclar en la salud.

PARÉNTESIS

LA diputada local, María Luisa Somellera, opinó que sólo quienes llevan años en el movimiento de Resistencia Civil contra la Comisión Federal de Electricidad, deberán ser los beneficiados con el “borrón y cuenta nueva” prometido por el virtual presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador. Sostuvo además que a pesar de que no existe un padrón del movimiento, tanto en su partido como en el PRD, se puede saber qué usuarios tienen años en resistencia civil.





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