Si tan mal van… Por qué todo sale bien?

Obsérvese también que como los tiempos han cambiado

Si hay alguien que una semana después de las elecciones celebradas el 5 de junio en 6 estados debe sentirse satisfecho y feliz para envidia de sus adversarios, es el presidente Andrés Manuel López Obrador quien, no obstante todo lo que sus malquerientes le critican o le mandan decir en torno a su gobierno, ha demostrado fortaleza para seguir ganando procesos electorales a favor del proyecto de la 4T.

Y es que, como hemos referido en espacios anteriores a estas alturas más de uno no alcanza a entender cómo es posible que a pesar de la guerra de dimes y diretes que impulsan a diario quienes le juegan las contras al Presidente AMLO, la marca Morena –partido que lo llevó al poder— sigue su tendencia a la alza al grado que hoy gobierna en 20 estados.  

Las jugadas de la oposición al partido en el poder, enfocadas a clamar hasta la saciedad que el gobierno morenista va de mal en peor, han resultado infructuosas, han topado con pared, prácticamente rechazadas por el voto mayoritario ante las urnas que, en todo caso, se ha visto orientado a refrendar la confianza en el mandatario federal.

A más de una semana de las recientes elecciones celebradas en Quintana Roo, Oaxaca, Durango, Aguascalientes, Tamaulipas e Hidalgo vemos, por otro lado, a los dirigentes partidistas como Mario Delgado (Morena), Marko Cortés (PAN) o Alejandro Moreno (PRI), con discursos en los que celebran –cada quien a su manera— y hacen “cuentas alegres” aludiendo el 5 de junio y haciendo augurios rumbo al 2024.

Pero a ver. ¿Cómo es que si tan mal andan las cosas en el país, como suele decir la oposición, el grupo en el poder hoy (MORENA) en un lapso relativamente corto sigue increscendo?.

Hoy ese movimiento político cuenta con un importante número de diputados federales y Senadores en el Congreso de la Unión y tiene en su haber la mayoría de las gubernaturas y una buena cantidad de presidencias municipales. A la postre se prepara para las contiendas por las gubernaturas en el Estado de México y Coahuila que habrán de celebrarse el año próximo. 

A como van las cosas, dicen algunos conocedores del tema, por lo menos al PRI  bien haría su dirigente del nacional ir con un brujo, chaman  o alguien que  les haga una limpia si es que por lo menos quieren que los gobernados de aquellas entidades federativas aún en su poder sigan otorgándoles el voto de confianza; de otra manera lo que verán será un acompañamiento con pocos asistentes al sepelio de lo que en un tiempo fue un poderosísimo instituto político, en el que por cierto militaron en un tiempo tanto Andrés Manuel López Obrador como otros personajes que hoy forman parte de las filas de MORENA.

Obsérvese también que como los tiempos han cambiado. Aires nuevos recorren el país; y en algunos casos lo que se observa es que caras conocidas que en algún momento fueron fieles militantes del PRI hoy esa fidelidad ha cambiado de color, lo que no es de reprochar pues finalmente los politólogos saben que todo es posible en cosas de la política.

Las elecciones del 5 de junio ya pasaron y falta lo que viene en 2023 y 2024. Muy importante será  ver el desempeño de los partidos políticos en lo que ya sabemos vendrán las campañas políticas de los candidatos que habrán de realizarse, y seguramente oiremos promesas ya conocidas o nuevas promesas.

Entrelíneas….

Y hablando de fortalezas, el evento celebrado ayer permitió mostrar la unidad de Morena en torno a la ruta trazada hacia los próximos meses. El aplaúsometro al máximo, las porras y las matracas también, pero la historia rumbo al 2024 apenas empieza a escribirse.****Como también tal parece habrá de ocurrir en el Comité Ejecutivo Nacional del PRI, donde ante el exhorto público de un grupo de  ex dirigentes nacionales  de esa organización política, el actual Alejandro Moreno no tuvo más que acceder a una reunión de “emergencia” para este lunes a las 10 de la mañana. Y es que después del 5 de junio, el tricolor todavía sigue en terapia intensiva. (altar_mayor@yahoo.com.mx)