OPINIÓN

Tabasco en el filo de la navaja
11/08/2020

Lejos estamos de convertirnos en el laboratorio de la Cuarta Transformación (4T) que el presidente Andrés Manuel López Obrador y el gobernador Adán Augusto López Hernández han postulado para su tierra natal, quizá emulando a Lázaro Cárdenas cuando definió a Tabasco como el “laboratorio de la Revolución”, a raíz de las políticas implementadas por Tomás Garrido Canabal. Aunque la misma frase es utilizada por Carlos Martínez Asad para titular uno de sus libros que analiza las vicisitudes de la época garridista.

Sin duda, el Edén ha contado con gobernantes promotores de grandes cambios como el propio Garrido Canabal y Carlos A. Madrazo Becerra que impulsó la democracia al interior de su partido (PRI). Tampoco es un secreto que los tabasqueños tengan un especial interés por la actividad política. Esto se ha reflejado en una clara inclinación por las ideas y propuestas de izquierdas que motivaron (y se enriquecieron por) la lucha política encabezada por AMLO desde 1988.

Por fin, en el país y en el estado la coalición de izquierda “Juntos haremos historia” logró un amplio consenso en las elecciones de julio de 2018 y la hegemonía política para materializar su proyecto de desarrollo. Tabasco logró condiciones políticas inmejorables y es sede de uno de los grandes proyectos nacionales: la refinería de Dos Bocas.

Pero se atravesó la pandemia mundial del Covid-19 con una enorme capacidad destructiva que ha impactado profundamente la salud y la economía de los tabasqueños. Tan solo en la atención hospitalaria el gobierno estatal ha destinado más de dos mil millones de pesos, de los que valdría la pena conocer su destino concreto como marca la transparencia en tiempos de la 4T.

El caso es que ningún estado del sureste (Chiapas, Campeche, Quintana Roo, Yucatán) se ha visto tan afectado como Tabasco: 24 mil 340 casos confirmados y 2 mil 200 defunciones (09/08/2020).

De por sí Tabasco viene arrastrando por muchos años serios problemas sociales y económicos, de tal forma que, en el 1º. trimestre de 2020, el 38.9% con ingreso laboral percibía menos de lo que cuesta la canasta básica (Coneval), y ahora el Covid-19 viene a hacer de la suyas, pues de marzo a junio se perdieron 4 mil 753 empleos formales (IMSS), a los que deben sumarse los informales y los que se les redujeron sus ingresos. Además, la Coparmex local señala que más de dos mil empresas que cerraron por el Covid-19, difícilmente podrán reactivarse.

La pandemia se alarga y, aun en semáforo rojo, la crisis económica obliga a la apertura de algunas empresas no esenciales. Con este desolador panorama, de la secretaria de desarrollo económico, Mayra Elena Jacobo Priego, tenemos el programa de créditos blandos “Impulsa Tabasco” que no ha funcionado. Eso sí se sabe que su negocio de uniformes va viento en popa con el contrato que obtuvo de la UJAT por 25 millones de pesos.  

La 4T en Tabasco se encuentra en el filo de la navaja por la sacudida de una pandemia que se ha ensañado con la salud y la economía de los tabasqueños. Pero también porque al parecer solo el gobernador y uno que otro secretario están en funciones, los demás siguen en cuarentena percibiendo sueldos semejantes al del presidente de la República, sin ni siquiera percatarse de que el malestar social está a la vuelta de la esquina.

Por obvias razones médicos, enfermeras y demás personal de salud, se la ha jugado en serio a pesar de las deficiencias estructurales del sector; educación se reactiva por la vía digital y obras públicas está en lo suyo. Pero para los jóvenes no se observa propuestas alguna de la titular de este Instituto, Sheila Guadalupe Cadena Nieto, a fin de evitar que sean los principales transmisores del Covid-19 y los activistas más exigentes.

De la columna vertebral de la 4T poco se ha avanzado. Tal es el caso del combate a la corrupción y la impunidad, donde no hay forma de que la Unidad de Inteligencia Financiera y el Sistema Estatal Anticorrupción aparezcan en la escena pública para investigar y sancionar los malos manejos del presupuesto del pasado (más de 4 mil millones de pesos) y del presente. A últimas fechas, “Lord Molécula” destapó en “la mañanera” una supuesta venta de plazas por la secretaria de Educación, Egla Cornelio Landero.

De los ahorros obtenidos por la austeridad republicana nada se sabe. Y es que ésta entró en conflicto con la transparencia y el derecho a la información, pues la difusión de las actividades gubernamentales brilla por su ausencia. Bueno, ni la publicidad de los protocolos para evitar los contagios tiene presupuesto.

Como laboratorio de la 4T Tabasco está ayuno de ideas y propuestas y su partido, Morena, tiene serios problemas. Mejor Oaxaca se pone a la vanguardia de la 4T al prohibir la venta de refrescos y comida chatarra a menores de edad y, su gobernador priista, Alejandro Murat, fue el primero en defender los grandes proyectos previstos para la región, severamente cuestionados por los gobernadores del norte.




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