OPINIÓN

ESCALA CRÍTICA

Un día después: del postdebate a las elecciones presidenciales
24/04/2018

*Ninguna sorpresa en la cita AMLO, Anaya, Meade, Zavala y JR

* Aún no se despega claramente el segundo en la lista final

* La extraña estrategia del PRI: ¿una carta bajo la manga?

Víctor M. Sámano Labastida

SIN NOVEDAD, puede ser el reporte del paseo dominical de los aspirantes presidenciales. Lo previsible se puede observar en la mayoría de las portadas de los diarios del día siguiente: todos contra el puntero. Andrés Manuel López Obrador salió a proteger su ventaja en las encuestas; José Antonio Meade prefirió no arriesgar y Ricardo Anaya estuvo en lo suyo, un terreno conocido. De Margarita Zavala y Jaime Rodríguez podría decirse que por ahora es una lucha aparte. Después vendrán las declinaciones formales o de facto.

Así como es casi obligado hablar esta semana del postdebate, me parece que cada vez cobra más importancia referirse al “día después”, pero de las elecciones. Cuando viene la verdadera construcción del gobierno y la gobernabilidad. Dicen los que de esto dicen que saben: no hay que dejar demasiados heridos en el camino; porque no basta ganar en las urnas.

UN PRIMER ACERCAMIENTO

VAYAMOS a lo obvio y para muchos más interesante, aunque no lo más importante. Todavía no se retiraba López Obrador del atril que le fue asignado –es el primero que abandonó la sala-, cuando ya estaban en curso los sondeos telefónicos, las mesas de análisis y comentarios, las encuestas. Una noticia a vender fue quién ganó el debate. En esto, claro, también está implícito el criterio de las preferencias…del que recaba las preferencias.

El ejercicio más sólido hasta ahora respecto a la comparecencia de los cinco aspirantes fue el realizado por el diario Reforma que recurrió a dos métodos: la encuesta telefónica y una evaluación presencial con un grupo de líderes de opinión distribuidos en la Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara.

Antes una acotación: publicó hace un tiempo la firma Parametría, especializada en encuestas que hablar sobre quién gana un debate en México puede ser un ejercicio especulativo. Anotaba: “la medición requiere un sentido de inmediatez que solo permite una buena comunicación que es necesariamente telefónica. Esto no parecería un problema en primera instancia. El problema en realidad es el porcentaje de mexicanos que tiene acceso a línea telefónica, el cual representa a no más del 55% de la población. Por ello la única forma de hacerlo sería con una encuesta realizada en vivienda”. Prácticamente imposible por la inmediatez.

De acuerdo al diario Reforma (23/IV/2018), una encuesta telefónica nacional realizada en un universo de 245 ciudadanos dio como resultado 36 por ciento opiniones favorables a Anaya y 34 por ciento a López Obrador; en un lejano 10 por ciento dejaron a Meade, en tanto que Zavala y Rodríguez captaron el 5 por ciento de las simpatías cada uno.

Por lo que hace a la evaluación entre 903 líderes, el mismo matutino reportó que el 68 por ciento vieron como ganador del debate a Anaya. Esto, más que afectar a López Obrador cuya estrategia no considera los debates –“me echan montón”-, dejaría en precaria situación a Meade quien busca desplazar al abanderado frentista.

LA DANZA DE LAS CIFRAS

ES UN HECHO comprobado que si en algo están de acuerdo los encuestadores es que…no están de acuerdo. Así por ejemplo, tenemos otros registros en lo que se denomina la campaña postdebate. Obviamente todos los partidos salen a anunciar que su candidato salió triunfante.

Pero veamos lo que dicen algunas firmas comerciales. La encuestadora Massive Caller,  sostuvo que para el 40.9% de los un mil entrevistados al término del foro dominical fue López Obrador el vencedor, aunque ubicó muy cerca al aspirante del PAN-PRD-MC, Ricardo Anaya, con 39.6%. Al abanderado del PRI, José Antonio Meade, lo colocó en un lejano tercer lugar, con 9.2% de las simpatías. Rezagados quedaron los independientes Margarita Zavala y Jaime Rodríguez Calderón.

Por las portadas de los diarios y los encabezados de los noticiarios se pudieron observar apreciaciones diversas. El periódico 24 Horas (Ciudad de México), fue el único hasta ahora que dio en su encuesta como ganador a José Antonio Meade, con el 38% de los positivos, seguido por López Obrador con 26%. A Ricardo Anaya lo colocó en tercero con 20%. Otras cifras disonantes otorgó a Margarita Zavala (10%) y a Rodríguez Calderón (6%). Seguramente en la semana tendremos otras cifras, pero sobre todo en las encuestas sobre las intenciones del voto.

En el caso de Meade Kuribreña podría señalar que resultó extraño, desde el punto de vista táctico, que el gobernador michoacano Silvano Aureoles (PRD) y el ex aspirante independiente Armando Ríos (ex perredista), se sumaran a Meade antes del debate y no después. La lógica indicaría que si están en el proceso de fortalecer al priista, pudieron haber inducido una oleada de apoyos como resultado de la comparecencia dominical. Inclusive se especula que el gobernador Graco Ramírez (PRD Morelos), estaría por dar el salto hacia la coalición “Todos por México”. No se pierde de vista que en Morelos, el PAN y MC no lograron concretar la coalición para la disputa por la gubernatura, y en cambio el PRD junto al PSD postularon como candidato a Rodrigo Gayoso…hijo adoptivo del actual mandatario.

Todo esto no descarta una hipótesis, fortalecida además por los cabildeos de personajes como Enrique Coppel (PRI) y Jorge Castañeda (Frente): una eventual alianza de facto para que Ricardo Anaya y José A. Meade acuerden una sola candidatura contra López Obrador. Aunque nadie quiere ceder.

AL MARGEN

SEAMOS optimistas y pensemos que esta contienda será democrática: que todos llegarán a las urnas sometiendo sus proyectos a los electores. (vmsamano@yahoo.com.mx)





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