OPINIÓN

DÍA CON DÍA

Un país melancólico con un futuro que hacer
11/01/2018

Difícil hablar con el humor melancólico de México, suscitar su confianza, traerlo a la revisión de cómo corregir sus males.

Y, sin embargo, es perfectamente posible que México no sea un país melancólico, sino activo, capaz de corregirse y mejorar. Es el país descrito en el libro ¿Y ahora qué? México ante el 2018(Random, 2017).

Por ejemplo:

Es posible un país que someta a inspección digital los trámites públicos que lo corrompen; que limite el uso de dinero en efectivo y legisle la “muerte civil” para funcionarios y empresas que hayan sido condenados por actos de corrupción.

Es posible una fiscalía de la nación que sirva a los ciudadanos y no al poder, que deje de ser la “Procuraduría del Presidente”, para convertirse, efectivamente, en la Fiscala de la Nación.

Es posible un país que revise sus leyes para dar coherencia a su estado de derecho, para ordenar su desordenado federalismo, para profesionalizar su desarticulada administración pública.

Es posible un país que rehaga su sistema de seguridad, replantee su guerra contra el narcotráfico, reduzca la violencia criminal, mejore sus policías, controle sus cárceles y contenga con políticas sociales el paso de sus jóvenes al crimen.

Es posible un país que ataje la fragmentación de su vida política, contenga el malestar ciudadano, disminuya la incompetencia de sus gobiernos, reduzca su corrupción electoral y mejore la gobernabilidad de su vida democrática.

Es posible un país que invierta lo necesario en infraestructura y educación, haga productivos sus impuestos, reduzca la pobreza, la desigualdad económica y la desigualdad regional.

Es posible un país con seguridad social universal, con un ingreso básico para toda la población que erradique la pobreza extrema, con mayor calidad en sus servicios de educación y salud, con un modelo de  desarrollo sustentable, y una vida cultural original y distintiva en el mar uniforme de la globalización.

Es posible un México que redefina su lugar en el mundo, asuma su destino compartido con Estados Unidos y Centroamérica, así como los retos que le plantean la sociedad del conocimiento y la globalización.

Todo esto esta descrito y propuesto, en las páginas un libro que dibuja un camino para cambiar a México radical pero institucionalmente. Ese libro es ¿Y ahora qué? México ante el 2018.





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