OPINIÓN

ESCALA CRÍTICA

Vivienda, población y seguridad territorial: disminuir y evitar las pérdidas periódicas
23/11/2020

LA SEGURIDAD territorial, como en esta columna nos referimos a la protección del territorio contra inundaciones, es fundamental para Tabasco. Podría decirse que sin esta salvaguardia, el futuro de la entidad, de su economía y de su población, no sólo es incierto, sino que está condenado al fracaso. Para decirlo en una frase popular: no se puede tirar dinero al agua. No es un cálculo oficial, pero de las informaciones de 2007 y la que se dispone de 2020, podríamos decir que por lo menos 150 mil viviendas se ubican en zonas de alto riesgo de catástrofes durante la temporada de lluvias.

No es una cifra exacta, quizá ni siquiera se acerque a la realidad, pero es el dato que públicamente se conoce.

Como usted sabe, la mayoría de los estudiosos del cambio climático sostienen que en el año 2050 una cuarta parte o más del territorio tabasqueño estará permanentemente bajo el agua. Si observamos lo que sucede con las recientes inundaciones, hay áreas que ya registran este fenómeno. Las ventanas de alivio y cauces de control han formado nuevas lagunas y colmado las ya existentes. También zonas habitadas llevan ya más de un mes con aguas estancadas e insalubres.

En días recientes otra franja de alto riesgo se pone de manifiesto: las márgenes del Usumacinta y San Pedro, afectando a la región de los ríos.

El desafío es enorme, la respuesta tiene que ser del tamaño de ese reto y del compromiso. Son los hogares los que están en muy alta vulnerabilidad.

UN ENORME REZAGO Y RIESGO

EN EL TEMA de la vivienda para Tabasco, que también es una cuestión crucial para todo el país pero que aquí adquiere características especiales, mencioné en mi colaboración anterior la importancia de un programa emergente encargado a la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), que dirige Román Meyer.

En una visita que hizo a Tabasco en diciembre de 2019 el funcionario estimó en total unas 675 mil casas hogar establecidas en Tabasco. Dijo entonces que en la entidad había un enorme rezago habitacional que calculó en 67 por ciento. No se trata –señaló- de la necesidad de viviendas nuevas, pero sí de falta de servicios, hacinamiento, mejoras en la construcción. A estas alturas esa estimación inicial (antes de las inundaciones), seguramente se modificó. Habrá que considerar la edificación de decenas de miles de viviendas nuevas y con ingeniería que proteja de las crecientes. Además, claro, del manejo de presas, desazolve de ríos y prohibición para ocupar cuerpos lagunares.

Mucho se tiene que repensar en la entidad, a pesar de que ya contábamos la trágica lección de 2007 pero que muchos consideraron que no volvería a ocurrir. Los fenómenos meteorológicos son cada vez más drásticos y esta planicie resulta especialmente vulnerable.

Pero además, nuestras acciones en lugar de reducir el riesgo lo han incrementado; prueba de ello es que a pesar de las millonarias inversiones anunciadas en los últimos 20 años para la infraestructura hidráulica esta resulta insuficiente o ineficiente.

A una pregunta en mi reciente colaboración para Radio Educación (Ciudad de México), señalé que extraoficialmente se puede hablar de pérdidas por más de 100 mil millones de pesos por las inundaciones en tan sólo en las dos décadas del siglo. La Cepal estimó en más de 33 mil millones de pesos las pérdidas en 2007.

LO IMPRESO ES IMPORTANTE

EN ABRIL DE 1991, a iniciativa de Andrés Manuel López Obrador, activistas y periodistas, se fundó en Villahermosa, Tabasco, el diario La Verdad del Sureste. AMLO estaba convencido de la importancia de un medio impreso para hacer contrapeso a los medios tradicionales. De su propia voz conozco que la experiencia de las revoluciones de independencia, de la reforma juarista y de la constitucionalista de 1910 le enseñaron que era fundamental pelear ese espacio en el debate ideológico, en la propaganda y en la información.

A ese medio había precedido por unos meses un sencillo impreso denominado Corre la Voz, que recogía las enseñanzas propagandísticas del movimiento de 1968.

No es casual que ya encaminado en la lucha nacional por el poder y después de la experiencia de dos campañas presidenciales (2006 y 2012), López Obrador haya decidido fundar un nuevo impreso aunque no diario. Me refiero al periódico Regeneración que tomó el nombre de una publicación de combate creado en 1901 por los hermanos Flores Magón, precursores de la Revolución Mexicana.

Aunque AMLO se ha referido una y otra vez a las "benditas redes sociales" por el peso de la Internet y la comunicación satelital en la campaña del 2018, el impreso sigue siendo un referente fundamental y complementario. El fin de semana se anunció la designación de Jorge Gómez Naredo como nuevo director del órgano de difusión del Movimiento de Regeneración Nacional y del partido Morena. Hasta antes de su nombramiento Gómez Naredo dirigía la revista digital Polemón creada por el periodista ya fallecido Jaime Avilés; el primer director la nueva Regeneración fue Jesús Ramírez Cuevas, actual vocero de la Presidencia de México.

AL MARGEN

A PROPÓSITO de la vivienda, referí en este espacio la importancia de un Infonavit reformado, con criterios más sociales que lucrativos. Por lo pronto, el director general del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores, Carlos Martínez Velázquez informó que desde el sábado en las oficinas del Instituto en Villahermosa se entregan órdenes de pago del seguro de daños parciales a sus acreditados afectados por las lluvias e inundaciones de octubre y noviembre. Los afectados pueden hacer su reclamación al 800-008-3900 para iniciar el proceso. (vmsamano@hotmail.com)




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