OPINIÓN

Altar Mayor
06/04/2026

Garcia Harfuch, "amarres" en USA

De aquel clásico "Vecinos Distantes" publicado hace algunos años (1985) por el acucioso escritor  Alan Riding –ex corresponsal de The New York Times en París durante muchos años-- y que narraba la tortuosa relación que se vivía en el siglo pasado entre México y Estados Unidos, al episodio que hoy se está viviendo en tiempos de la 4T y del Presidente  Donald Trump hay quienes parecen observar marcadas diferencias.

Tiempos aquellos cuando nuestro país era gobernado por el otrora poderoso PRI y sufría una grave crisis económica aderezada con las persistentes intromisiones en asuntos internos, del embajador estadounidense John Gavin o las graves consecuencias del brutal asesinato del agente de la DEA, Enrique «Kiki» Camarena Salazar, que conmocionó tanto a México como a los Estados Unidos.

A diferencia de aquellos lodos y a pesar de la fuerte presión que viene ejerciendo el Presidente Trump en contra de México por el tema de las drogas, pareciera ser que empiezan a vislumbrarse señales que avizoran la construcción de un mejor panorama en la relación con los vecinos del Norte.

En ese contexto, para quienes suelen registrar la agenda bilateral México-USA no puede pasar desapercibido los dos encuentros que hace unas semanas sostuvo en Washington, el secretario de Seguridad de México, Omar García Harfuch con los titulares de las 2 principales instituciones de seguridad del gobierno estadounidense.

García Harfuch, el estratega del gobierno mexicano (Secretario de Seguridad Pública Federal) en materia de seguridad se reunió –a mediados de marzo--  con Kash Patel, director del FBI y con Terrance Cole, jefe de la agencia antidrogas de Estados Unidos (DEA por sus siglas en inglés) con quienes abordó temas relacionados con el combate al crimen organizado y el tráfico de armas, entre otros.

García Harfuch ha viajado a menudo a la capital estadounidense, para hacer "amarres" y reforzar la cooperación bilateral con las agencias de inteligencia estadounidenses, en especial el FBI y la CIA, enfocadas en la seguridad interior. El secretario de seguridad  federal ha indicado que la desactivación de varios de los objetivos más buscados por Washington (Nemesio Oceguera, por ejemplo) y el arresto de otros tantos criminales que afectan a México han sido resultado del intercambio de información.

La visita de García Harfuch a las oficinas de la DEA en USA, ha sido interpretada como la apertura de una nueva etapa entre México y la agencia antidrogas estadounidense.

Ambos países muestran interés por estrechar la cooperación bilateral para combatir el narcotráfico y fortalecer estrategias para frenar el tráfico de armas desde EU hacia México. La reunión entre ambas naciones ocurre en medio de las infundadas acusaciones del Presidente Trump quien dice que los carteles controlan al país y que su vecino del sur es, en realidad, un "narco-estado".

En contraparte, el gobierno mexicano ha reiterado que la estrategia de seguridad tiene que ser vista como una "responsabilidad compartida" entre ambos países y en ese mismo sentido la presidenta  Sheinbaum ha subrayado que "A lo mejor (Trump) no está muy bien informado, porque estamos trabajando con Estados Unidos para el tema de seguridad".

Omar García Harfuch, por cierto,  ha puntualizado con claridad que "la cooperación bilateral, basada en la reciprocidad, el respeto a nuestra soberanía y la responsabilidad compartida, permite avanzar con resultados concretos";  el compromiso del Gabinete de Seguridad es el de  "reducir la violencia en México" y cumplir así  las instrucciones de la presidenta Claudia Sheinbaum. ([email protected])





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