Amor y Paz
27/02/2026
Gerald Holtom
Leo en Diario Presente que auspiciado por el gobierno local y el federal, los días 24 y 25 pasados se desarrollaron unas "Jornadas de Paz" con el objetivo de "fomentar el bienestar y la paz" en las comunidades, hecho que me hizo recordar que el 21 de febrero de 1958 fue creado uno de los logotipos que de manera inmediata trascendió el entorno y el ámbito para los que fue concebido, y que con el paso del tiempo ha sido emblemático y significativo para denominar e identificar aspectos y posicionamientos relevantes ante la vida misma.
Ese día en Londres el diseñador Gerald Holtom creó uno de los logotipos que, de seguro, la mayoría de seres humanos ha visto y sabe, de manera puntual, lo que significa, y lo diseñó por encargo, aspecto que de ninguna manera demerita su creatividad, ya que si se lo encargaron fue porque, precisamente, él era el indicado para idearlo y concretarlo, por capacidad y por identificación con lo que se quería dar a conocer.
Ese día el diseñador le dio a la humanidad un círculo y tres rayas, o como sería más correcto decir: tres rayas dentro de un círculo, que juntos le dieron imagen e identidad a la Campaña para el Desarme Nuclear, pero que no se quedó en eso, ya que también le ofreció imagen e identidad a ese deseo de paz que está arraigado en la mayoría de los seres humanos y que, por lo mismo, hace acto de presencia cada ocasión que se pueda y sea necesario, y lo hace en medallas, banderas, anillos, camisetas, pintado en rostros humanos o adherido al corazón.
Ese día nació un símbolo que a la fecha no pierde la oportunidad de manifestarse a la luz pública ya que su contraparte –la guerra- tampoco pierde la oportunidad de hacerlo, por desgracia y por unos desgraciados, es decir: por unos que no tienen gracia.
Ese día nació un emblema que no fue fácil concebir ya que el diseñador tenía la encomienda de darle identificación a algo tan abstracto y concreto a la vez, que es la paz, complicación que se acrecentó por la misma existencia de dos símbolos anteriores que tenían el mismo propósito: 1.- la "Paloma de la Paz" diseñada por Pablo Picasso y utilizada en el Congreso Mundial de la Paz celebrado en 1949; 2.- y la "V" de la victoria, en donde la victoria es sinónimo de buscar y/o de alcanzar la paz, y es que hay que tener presente que "V" en holandés significa "paz" (Vrede) y "libertad" (Vrijheid), "victoria" en inglés (Victory), y en francés "victoria" (Victoire), por lo que en 1941 la BBC le solicitó a los ingleses que pintaran una "V" en las paredes como símbolo de resistencia en contra de la ocupación nazi.
Ese 21 de febrero de 1958 nació una imagen cuyo creador años después explicaría cómo la logró: "Me pinté a mí mismo: la representación individual de la angustia, con las palmas de las manos extendidas y hacia fuera, como el personaje del cuadro de Goya en el pelotón de fusilamiento. Rubriqué el dibujo con una línea y lo rodeé con un círculo", dijo, y anexó las siguientes palabras: "Era una imagen ridícula y débil".
Ese día nació un diseño cuyo creador pensaba que "era una imagen ridícula y débil", pero eso lo creyó el diseñador, y para fortuna de la humanidad entera los demás seres humanos no pensaron así, más bien creyeron y lo siguen haciendo, que es una imagen seria, emblemática y llena de una fortaleza que, a quien la porta, le da ánimos y le saca los sentimientos y los posicionamientos más honorables que puedan existir.
Ese día nació un logotipo que según el periodista español Cristóbal Ramírez "tiene el don de la ubicuidad" porque aparece en todos lados del planeta y lo hace al mismo tiempo, y al cual, según el mismo escritor, "nunca nadie le preguntó de dónde vino ni a dónde iba", y que la mayoría de la humanidad "aceptó como un puñal contra la barbarie", y ahí sigue, continúa en el puño de los amantes de la paz.
Ese día nació un dibujo al que su creador nunca patentó porque su fin era que todos los humanos lo utilizaran como un símbolo de la lucha por la paz, y como bien dijo el mismo Holtom: "Un símbolo de libertad tiene que ser libre".
Ese día nació un logotipo que se convirtió en todo un símbolo de una de las mejores causas de la humanidad: la paz, y como bien lo dirían los hippies, uno de los grupos humanos que más lo han utilizado: la paz debe ir acompañada con el amor, y entonces esa consigna de los años sesenta del siglo pasado debe ser retomada en estos tiempos actuales tan difíciles, y para ser congruentes este colaborador de Diario Presente les dice a Ustedes distinguidos lectores: Amor y Paz.
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