OPINIÓN

Desde la geopolítica
28/01/2026

¿Por qué Trump quiere Groenlandia?

PRIMERA DE DOS PARTES


Petróleo, oro, plata, plomo, cobre, germanio, galio, cadmio, uranio, hierro, titanio, grafito, tungsteno, paladio, vanadio y zinc, son algunas de las riquezas que se encuentran bajo el suelo groenlandés; pero el interés de Donald Trump por la isla no radica exclusivamente en los recursos naturales.

Groenlandia tiene una ubicación privilegiada cercana al Océano Ártico, y de continuar el deshielo, se abrirían rutas marítimas con el potencial de reducir los tiempos de traslado, para el comercio global. Es una verdad muy dura, pero hay que decirlo con todas sus letras: las potencias ya proyectan el deshielo del Ártico y llevan años preparándose para pelear las rutas y recursos que surjan a partir de esa desgracia ambiental.

Groenlandia forma parte de la historia del Reino de Dinamarca desde hace siglos. En 1721, el misionero luterano, Hans Egede, dirigió una expedición hacia la isla, para instalar colonos, cerca de lo que hoy es la capital, Nuuk. En 1953, Dinamarca incorporó oficialmente este territorio y se le otorgó la ciudadanía danesa a sus habitantes. Y en 1979, se realizó un referéndum que otorgó a Groenlandia el estatus de "territorio autónomo".

El interés de Estados Unidos en Groenlandia se remonta hasta la compra de Alaska. Este territorio, también cercano al Ártico, fue colonizado por el Imperio Ruso, hasta que en 1867, William H. Seward, secretario de Estado, realizó la compra de Alaska por 7 millones 200 mil dólares. Seward fue muy criticado por esta acción, ya que se percibía esa zona como helada e inhóspita. No obstante, respondía a una maniobra geopolítica: sacar a los rusos de América, apoyarlos financieramente para incomodar a Reino Unido, evitar que otra potencia comprara ese territorio y acercarse al Océano Ártico. Seward no quedó ahí nada más, también planteó la idea de anexar Groenlandia.

El interés en Groenlandia resurgió con la Segunda Guerra Mundial, cuando las tropas alemanas ocuparon Dinamarca. Entonces, Estados Unidos respondió con la ocupación de la isla, para evitar una posible avanzada de los nazis. Este punto marcó el inicio de la presencia militar estadounidense en Groenlandia. Luego, en 1946 otro secretario de Estado, James Byrnes, ofreció 100 millones de dólares en lingotes de oro por la isla, y Dinamarca, nuevamente rechazó la propuesta.

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, Dinamarca solicitó el retiro de las tropas estadounidenses, sin embargo, Estados Unidos tenía otro objetivo: reforzar su presencia para hacerle contención a la Unión Soviética. Así, se instaló la Base Espacial Pituffik, en el noreste de la isla, la cual fue utilizada como un puesto de alerta temprana.





DEJA UN COMENTARIO