Ebrard y Monreal, en la mira opositora; espera la división de la coalición gobernante

*Un cálculo de sumas y restas incluye el posible descontento sucesorio *La decisión del 2024: para AMLO el sureste, bastión de retaguardia *Un tigre estuvo en Villahermosa: Eduardo Lizalde y su profunda voz

DIVIDE y vencerás. Une a los tuyos y vencerás. La conclusión resulta obvia pero no por eso menos cierta. Si la coalición de Morena (que aún no es partido) se mantiene sin rupturas, no sólo ganará la Presidencia en el 2024 sino la mayoría de los nueve gobiernos estatales y principales ciudades que estarán en disputa. Quizá hasta la mayoría de los cargos al legislativo federal y los 30 congresos estatales. Mucho en juego, pero le falta ser partido, su desafío para permanecer.

En dos recientes columnas (Presente), Héctor Aguilar Camín, permanente crítico de Andrés Manuel  López Obrador, refiere su hipótesis de qué pasaría con Morena y con la oposición a partir de dos probabilidades: la unidad o la  división de unos y otros. Por su parte, Alejandro Aguirre (El Universal) especula sobre la posibilidad de que Marcelo Ebrard sea convencido para ser candidato de Movimiento Ciudadano y de esta manera de un bloque opositor que incluya al PRI, PAN y PRD. Al tema también se refirió, entre otros, Jorge Zepeda Paterson, cuyas consideraciones valen para otra revisión.

Para Aguirre, la probabilidad de que López Obrador se incline por Claudia Sheinbaum o por Adán Augusto López dejaría sueltos para una alianza opositora a Ebrard y a Ricardo Monreal.

TODO ES POSIBLE

REMONTAR los números actuales a favor de López Obrador y que benefician a Morena resulta cuesta arriba para la oposición. También es cierto que la suma de siglas no garantiza una acumulación automática de porcentajes. No es sólo una operación matemática sino un resultado político.

No es la primera vez que se hace referencia al posible malestar de Marcelo Ebrard y de Ricardo Monreal ante lo que algunos consideran una decisión que tomará AMLO, aunque éste insista en que no tiene favoritos y que todo se decidirá mediante una encuesta.

Quien ha dado más muestras de su inconformidad por estar excluido de los afectos presidenciales es Monreal. En el pasado reciente, el actual presidente del Senado hizo amagos de abanderar a la oposición encabezada por Movimiento Ciudadano cuando las encuestas para la jefatura de Gobierno en la Ciudad de México no le favorecieron en 2018 y se resolvieron a favor de Claudia Sheinbaum. Finalmente fue convencido de quedarse en Morena y obtuvo la estratégica posición que ahora ocupa.

El zacatecano mide sus tiempos y sus posibilidades, pero también en la trinchera de Dante Delgado seguramente estiman que están en la oportunidad de condicionar su participación en un bloque único opositor a la aceptación que propongan al candidato presidencial. Lo hizo en 2018 cuando Ricardo Anaya del PAN obtuvo precisamente el apoyo de MC. Una victoria política de Dante, una derrota electoral de la coalición.

También puede observarse que la decisión de AMLO para la sucesión del 2018 a nivel federal incidirá en lo que ocurra a nivel estatal, sobre todo en Tabasco donde el actual Presidente requiere reunir sus fuerzas. Como un bastión en la retaguardia, puesto que ya anunció que se refugiará en Palenque para retirarse de la vida política activa, no así de su vocación de historiador. Una vocación en dos sentidos: hacer historia y escribir la historia.

EL TIGRE LIZALDE

En febrero de 2019, durante el inicio de las Jornadas Pellicerianas correspondientes a ese año, tuvimos en Villahermosa la oportunidad de escuchar de viva voz al gran poeta Eduardo Lizalde quien entonces estaba por cumplir 90 años pero una entonación profunda y fuerte, casi juvenil. Correspondió al también escritor y biógrafo Álvaro Ruiz Abreu lograr que el autor de "El tigre en la casa", "La zorra enferma", entre una veintena de libros de poemas, estuviera en Tabasco.

Eduardo Lizalde, falleció el 25 de mayo reciente a los 93 años. De él dijo Ruiz Abreu, que al igual que a Carlos Pellicer lo identificaba su compromiso con la poesía, pero también con las causas sociales de los desheredados. Uno desde su ateísmo y escepticismo (Lizalde); otro desde su fe y su rebeldía (Plleicer)".

Hay que leer a quien escribió: "Recuerdo que el amor era una blanda furia/

no expresable en palabras./Y mismamente recuerdo/ que el amor era una /fiera lentísima:/mordía con sus colmillos de azúcar/ y endulzaba el muñón al desprender el brazo.//Eso sí lo recuerdo./Rey de las fieras,/ jauría de flores carnívoras, ramo de tigres/ era el amor, según recuerdo."

Dijo en una entrevista Lizalde: "los poetas no podemos ser muy optimistas en un mundo como este en el que vivimos. La violencia no la inventa el poeta, ni el narrador (...) Hay un verso mío que me gusta repetir y han repetido alguno de mis cronistas: "sin la belleza no existiría el infierno" (2010).

AL MARGEN

QUIZÁ habría que añadir: sin el infierno no buscaríamos la belleza. (vmsamano@hotmail.com)