El que no se mueve...no sale en la foto

Y es que para bien o para mal en cada sexenio, los jerarcas políticos

Un tema que en la época neoliberal era hasta cierto punto satanizado, y quizá algunos veían como un grave sacrilegio, es el referente al de la sucesión presidencial. Ese relevo sexenal que ocurre en México y que pone en movimiento a todas las fuerzas partidistas y a la sociedad en general.

Y es que para bien o para mal en cada sexenio, los jerarcas políticos (léase secretarios de Estado de la Federación y gobernadores) buena parte del tiempo  --salvo excepciones-- se dedicaban de acuerdo a sus responsabilidades a hacer la labor encomendada pero al mismo tiempo a la proyección política de sus imágenes con la mirada puesta hacia el futuro inmediato.

El tiempo transcurre y si bien es cierto que en tiempos de la 4T existe el deseo de hacer aquello que otros no quisieron, no pudieron o no supieron hacer, hoy vemos que en el escenario nacional existen asuntos importantes, trascendentales para la vida pública nacional que se le siguen dando vueltas –como la inseguridad, el desempleo o la economía familiar, etc— y tal parece que es cuento de nunca acabar el hecho de que México sigue teniendo el título de una obra inacabada.

Aún en esas condiciones en que hoy se encuentra el país, como ha sucedido siempre no existe  impedimento para que en el espectro nacional muchos personajes –conocedores de cómo se hace la política en México-- ya se estén moviendo para atraer los reflectores en busca de que el pueblo los considere como el mejor o la mejor para enfrentar los retos de la nación.

Por ejemplo, ya se escuchan por doquier las porras "Presidenta, Presidenta", "Presidente, Presidente", y personajes de la clase política sin desatender las invitaciones para estar a la vista y en todos los lugares posibles suben a la palestra y hacen declaraciones lo mismo sobre temas de salud, que de educación, de ingeniería, aeronáutica, marítimo, seguridad, humanismo, ecología, finanzas, etc.

Pero más de uno suele preguntarse, ¿y porque si saben de todo a veces los resultados de su gestión son cuestionables y distan mucho de lo que tanto prometieron?

En ese escenario aquella legendaria frase del extinto líder cetemista Don Fidel Velázquez de "el que se mueve no sale en la foto", tal parece que hoy es aplicada a la inversa: el que no se mueve....

Dígalo si no, cuando vemos la gran efervescencia política que hoy está en todo su apogeo cuando ya andamos en las vísperas de que el presidente Andrés Manuel López Obrador ajuste 4 años de su mandato sexenal.

Así es muy  notoria la actividad política de Marcelo Ebrard  Causabón, Secretario de Relaciones Exteriores; Claudia Sheinbaum Pardo, Jefa de Gobierno de la Ciudad de México; Adán Augusto López Hernández, Secretario de Gobernación; Ricardo Monreal Ávila, Senador de la República y José Gerardo Rodolfo Fernández Noroña, Diputado Federal, todos apuntados --aunque algunos lo nieguen-- para tratar de llegar a la silla grande.

Entre tanto, la labor para la que fueron electos y nombrados, pues ahí va; como algo inacabado, ya habrá tiempo para seguir consolidando los objetivos y/o propósitos de la 4T.

Antes se decía que la caballada estaba flaca. Hoy, al contrario: la caballada está gorda, muy gorda.

Y el pueblo sabio y bueno, como siempre ha ocurrido, sabrá elegir el mejor o la mejor.

El mismo AMLO ha señalado a quienes podrían estar en el juego de la sucesión presidencial y hasta ha deslizado la idea de que MORENA podría definir a su candidato mediante encuestas.

Y también ha sido muy claro:  son momentos de definiciones, se acabaron las medias tintas. El día de la elección, cada votante tendrá en sus manos la oportunidad de saber elegir. Cada mexicano en edad de votar, podrá nuevamente decidir por la mejor opción y será el responsable del futuro que se le estará dejando a las nuevas generaciones y las que están por venir.

El 2024 ya no está tan lejos en realidad. Los preparativos comienzan a vislumbrarse.

Pero y la oposición ¿dónde está? Ni que decir de ella, tal vez –acaso— muchos se harán la pregunta ¿existe realmente en México oposición?

Aunque déjeme decirle, lector querido, en política los resultados no son como en las matemáticas donde 2 más 2  son 4.....sorpresas pueden ocurrir. (altar_mayor@yahoo.com.mx)