ESCALA CRÍTICA

Cooperativa Pascual, obreros inversionistas; se expande empresa al sureste y Centroamérica

*Exitoso negocio surgido de condiciones adversas, con unidad

*Planta en Cunduacán con 227 millones de pesos; es el inicio

*Un modelo de cooperativismo que puede ser alternativa

ESTA SEMANA se colocó la primera piedra de lo que será una planta de producción de la Sociedad Cooperativa Trabajadores Pascual, en Cunduacán, Tabasco. Para quienes conocen la historia del sindicalismo mexicano se trata de un hecho significativo, porque los inversionistas son resultado de una exitosa organización obrera, que a finales de los años 70 y principios de los ochenta vivieron una intensa lucha por sus derechos laborales.

Muchos movimientos obreros fueron aplastados en aquel tiempo de la efervescencia democratizadora; vino después un paulatino desmantelamiento de los gremios y la implantación del llamado “modelo neoliberal”. Pero los trabajadores de la Embotelladora Pascual lograron sortear una huelga iniciada en 1982 y que duró tres años. La empresa fue declarada en quiebra y los obreros liquidados con los bienes en 1984; con el producto de esas liquidaciones iniciaron la cooperativa en 1985.

Fueron asesorados por el ya desaparecido Partido Mexicano de los Trabajadores, fundado por el ingeniero Heberto Castillo, distinguido por su activismo entre la clase asalariada. Un personaje clave en aquella lucha fue el líder ferrocarrilero Demetrio Vallejo,

DE LA HUELGA AL POZO

PRECISAMENTE un 27 de mayo, pero de 1985, los trabajadores de “La Pascual” –como se les conoce- pusieron en marcha la nueva empresa, con un total de un mil 200 socios fundadores. Otro 27 de mayo, pero de 2019, con una sociedad consolidada, empiezan sus inversiones en Tabasco. Ahora con un gobierno que a nivel nacional se declara solidario con el movimiento sindical. Los caminos de la Pascual y AMLO se han cruzado en otras ocasiones.

Escribió Elena Poniatowska en febrero de 2006 (La Jornada): “La única cooperativa en México que se enfrenta a las grandes trasnacionales es Pascual -exclama el corresponsal del periódico italiano Il Manifesto, Giovanni Proeittis- y nadie la ayuda.” Es verdad. ¿Qué tendremos los mexicanos que no reconocemos nuestros mejores esfuerzos y no los apoyamos? Al contrario, la saña contra Pascual no tiene nombre. Cincuenta mil personas dependen de la empresa refresquera y cooperativa 100 por ciento mexicana. Pascual debería suscitar una admiración enorme porque es una cooperativa independiente y una industria refresquera absolutamente nuestra. Ha ido engrandeciéndose a lo largo de los años y se ha forjado en la lucha sindical”.

Proseguía Elena: “Pascual es un milagro frente a Estados Unidos y nosotros los mexicanos, en vez de ayudar a los trabajadores, los agredimos con nuestra indiferencia. Su gran esfuerzo merece todo el apoyo del mundo. Deberíamos estar orgullosos y dispuestos a darles la mano, pero Pascual avanza solo en medio de las agresiones…” Se refería a un litigio legal encabezado por dos particulares para despojarlos de los pozos que abastecían a la Cooperativa.

Esta otra batalla de los trabajadores había iniciado en 1989; cuando la Corte dio la razón a los particulares y ordenó en 2003 desocupar los predios en donde se ubicaban los pozos, el entonces jefe de gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador, decidió la expropiación por fines públicos para que siguiera laborando la Cooperativa. Renació el pleito legal, la Corte dio nuevamente la razón a los particulares y en 2008 se anuló oficialmente la expropiación.

A pesar de todos los obstáculos, pero también como resultado de la solidaridad y una buena administración, la Cooperativa Pascual reportaba en 2018 una producción mensual de 3 millones de cajas de bebidas envasadas, distribuidas en 27 estados del país y en Estados Unidos, al tiempo que empleaba a 4 mil 500 trabajadores.

APOYO A COOPERATIVAS

EN FEBRERO de este año López Obrador, ya como Presidente, reiteró su reconocimiento a los trabajadores de la Pascual y sostuvo que “hay que apoyar a las cooperativas”. Mencionó también el caso de los pescadores organizados bajo este esquema. Señaló que hay cooperativas exitosas en todo el mundo y hasta en Estados Unidos; en este último país “tenemos relación con una cooperativa de leche” y es la sexta productora en su ramo.

La presencia de la Cooperativa Pascual en Tabasco es también significativa por muchas razones. Una de ellas podría verse en la alternativa que representa para el nuevo modelo; claro, se requiere disciplina y organización.

Así, el gobernador Adán Augusto López destacó la inversión de 227 millones de pesos para la construcción de la planta que se establecerá en Cunduacán y que generará más de 200 empleos directos. Es una señal inequívoca de la confianza que los empresarios nacionales tienen en Tabasco, aseguró el mandatario.

En el evento estuvo acompañado por la presidenta del Sistema DIF Tabasco, Dea Isabel Estrada de López y por el presidente del Consejo de Administración de la Cooperativa Pascual, Salvador Torres Cisneros. Explicó que además de producir y envasar refrescos, que distribuirá a toda la región Sureste y países de Centroamérica, la empresa “creará una sinergia de colaboración con productores de cítricos, mango, guanábana y guayaba”, de Tabasco. También existe una división para envasar Leche Pascual y Agua Pascual.

Torres Cisneros anunció que la Cooperativa Pascual se ampliará con dos plantas nuevas: una en Monterrey, Nuevo León y otra en Tabasco. La de este última entidad se denominará “Proyecto Sureste Mexicano”; el objetivo es atender la demanda en Centroamérica. Una oportunidad. (vmsamano@hotmail.com)