OPINIÓN

PUNTO DE VISTA

Neta, ¿así?
15/01/2018

Punto de Vista

Manuel Pineda Haro

Neta, ¿así?

El periodo de precampañas está concebido como un momentun de equidad interna que fortalezca las condiciones de competitividad hacia el interior de los partidos, sin embargo muchos ciudadanos, organizaciones, críticos, analistas, los aspirantes a obtener una candidatura por la vía independiente y hasta la misma iglesia católica han levantado la voz diciendo casi al unísono que esa construcción de la equidad partidaria es una farsa y además muy pero muy costosa.

La realidad es que no solo los militantes de los partidos están siendo bombardeados con las “propuestas” o las consideraciones que los que aspiran, están interesados en que escuchen sus correligionarios; todos a todas horas en la televisión, radio, prensa escrita y la que se consulta vía internet, nos chutamos ya gran parte de los 59.7 millones de avisos publicitarios que desde el pasado 14 de diciembre se soltaron por el arranque de las denominadas  precampañas rumbo a las elecciones federales del 1 de julio.

Polemista como ha acostumbrado ser en los últimos meses, la arquidiócesis a través de su edición dominical “Desde la Fe”, no ha dudado dos domingos seguidos en atizarle, reclamar y mostrarle a su feligresía la indignación por el dineral que se malgasta en lo que califica como la “curiosa ficción legal en la que todos los ciudadanos nos vemos bombardeados”, y más aún reclama airadamente por qué los partidos no han renunciado totalmente al financiamiento público, “un dispendio abrumador que debería destinarse a la urgencia del desarrollo de todas esas comunidades”, en clara alusión a las zonas que fueron devastados por el sismo.

Se ha dicho en incontables ocasiones que la consolidación y sostenimiento del sistema democrático en México es altamente costoso, nomás para este proceso electoral Federal se ha fijado que para la Presidencia de la República, el tope máximo de gastos de precampaña será de 67 millones 222 mil 417 pesos; en el caso de las campañas será de 429 millones 633 mil 325 pesos. Para conseguir una curul en la Cámara de Diputados, el tope máximo de gastos de precampaña será de 252 mil 008 pesos, y para la etapa de campaña de 1 millón 432 mil 111 pesos hipotéticamente. y la “bolsita de financiamiento” a la que accederán en el ejercicio 2018, por actividades ordinarias permanentes, gastos de campaña, actividades específicas, franquicias postales y franquicias telegráficas para partidos políticos, asciende a 6 mil 745 millones 936 mil 684 pesos.

Al prurito ciudadano por esta letanía de recursos y su gasto, en nada para aliviarla o bajarla han contribuido los precandidatos a la presidencia de la república, ya que en honor a la verdad son penosas las posturas, el nivel de debate y la forma en que quieren llegar al poder de este gran país; ha imperado la descalificación y la satanización del adversario y, peor aún no han presentado un plan de trabajo serio, entendido y viable, o si lo tienen, no ha sido posible verlo por la lluvia de ocurrencias o golpes de pecho con que nos han copado. El jalono no admite cuartel, y AMLO y Anaya fustigan a José Antonio y su según ellos, nulo crecimiento y la posibilidad de que sea sustituido, convirtiéndose ambos en sus principales promotores ¿o es que en realidad si crece y ya les preocupa y ocupa?; en contraparte Meade ha comprado el discurso cotidiano de hace más de 15 años acusando a López Obrador de nini y cuestionando aún de que vive, o recomendando a Ricardo aproveche su virtud poliglota y se emplee como guía de turistas; ¡de ese calibre el debate, el intercambio de ideas!, hacia la “fiesta de la democracia”.

En mi Punto de Vista, pareciera ser que los que aspiran a dirigir el país los próximos 6 años no han entendido que la ciudadanía esta habida de competencia sana, seria e inteligente; que hoy lo que más preocupa en los hogares mexicanos es como van a sortear la crisis económica que parece llego para quedarse; nadie debe estira de más la liga, porque de lo contrario el pueblo unido terminará por implorar que todos se vayan a la quinta del tepetiteco…





DEJA UN COMENTARIO