OPINIÓN

Periodismo regional y cambio social
14/02/2026

diversidad de voces

"Quien aún esté vivo no diga ´jamás´. Lo firme no es firme. Todo no seguirá igual. Cuando hayan hablado los que dominan, hablaran los dominados." Bertolt Brecht.

En 67 años de periodismo, PRESENTE ha tratado de capturar la diversidad de voces que constituyen la sociedad tabasqueña. El juicio sobre esa labor periodística corresponde a los lectores y, a juzgar por la permanencia de PRESENTE, se percibe favorable al proyecto que comenzó el 12 de febrero de 1959. Larga vida -personal, profesional- y felicitaciones a quienes día a día mantienen de pie este proyecto periodístico. "Todo Presente es historia". Y memoria indispensable para la región sur. 

Comienzo -por invitación de Víctor Sámano, cuya amistad atraviesa tiempo y espacio- una serie de textos sobre el quehacer periodístico en el siglo XXI. Y tengo que empezar -encuadre inevitable- por reflexiones sobre la utilidad y valor del periodismo regional.

Cinco ideas sobre periodismo regional

Las siguientes ideas configuran un ´deber ser´ del periodismo regional. Es decir: busco centrarme en los rasgos positivos. El lector puede hacer su propia evaluación sobre medios regionales, incluyendo a PRESENTE.

1) El periodismo regional debe ser puente entre geografías y culturas. Aquí está la virtud de la mirada que está en medio y aprovecha la tecnología para rastrear lo lejano y registrar de forma minuciosa lo cercano. El periodismo regional visto así -bisagra entre lo local y lo nacional/global- se ajustaría a la idea que Borges aplica a los libros: "la idea es que dentro de los libros todavía puede encontrarse un orden perdido, ese orden es la civilización". En las páginas de los diarios regionales se encontraría un puente civilizatorio que abarca lo micro y lo macro.   

2) El periodismo regional trabaja con temas pequeños y no por ello se trata de temas poco significativos. Se trata de temas a escala humana. Ni tan lejos, ni tan cerca: al lado. Acompañamiento de la mirada periodística al ritmo social que puede comprenderse por experiencia directa. No afecta el anonimato de la globalización y entonces no se pierde lo personal por lo masivo. Todavía se percibe, en el periodismo regional, la empatía por cercanía territorial: realidad social que puede transformarse con participación del ciudadano informado. Esto ocurre a nivel municipal y en zonas urbanas precarias y poblados rurales, donde los problemas y las soluciones involucran a todos porque todo se conoce con cierta profundidad. De este modo, quizás el periodismo regional ´construye´ lectores/ciudadanos que participan de su tiempo con mayor intensidad que lo que logran periódicos nacionales.  

3) El periodismo regional no es parafernalia tecnológica: utiliza la tecnología, que es diferente. Envueltos en la nube tecnológica del mundo, plataformas digitales y medios de cobertura nacional se suben al tren de la velocidad y casi todo lo supeditan a la prisa por informar. De ahí que la tecnología domine y se imponga la prisa a cualquier otro criterio editorial. En el periodismo regional, la tecnología ayuda muchísimo para acercar el mundo al lector, mientras los criterios editoriales deben mantener calidad y veracidad de la información por encima de la prisa/velocidad.    

4) El periodismo regional debe mantener la ética de verificación de hechos con el mayor rigor posible. Sobre este punto seré osado: la verificación de hechos se muestra al lector con miras al efecto ético -posible, deseable- de una toma de decisión que sería imaginación ciudadana en movimiento. ¿Para qué? Para enfrentar problemas que eluden acciones de gobierno previsibles, repetidas y, por ello, inoperantes. En este sentido, el ciudadano es más creativo que las autoridades, aunque no tenga poder formal: tiene poder de facto.       

     5)   El periodismo regional es presente y futuro con raíces en el pasado. En las páginas del periodismo regional hay historia fértil sobre construcción civilizatoria. La memoria cultural comienza en la microhistoria por regiones, lección fecunda de Luis González y González. La construcción de memoria histórica nacional debería pasar por las memorias regionales. ¿Para cuándo, un proyecto de cultura por regiones que tenga como base lo registrado en páginas de diarios municipales y estatales? Ahí queda la idea.

    Diversidad de voces: no la uniformidad que petrifica. He ahí el reto del periodismo regional.





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