Tabasco, el gas y las aguas profundas; potencial por aprovechar, costos contra beneficios y tiempo

EL ANUNCIO de que Pemex recibió autorización para invertir nuevamente en el proyecto de aguas profundas

  • Un cambio en la política de Pemex, retoma un proyecto abandonado
  • Yacimientos tabasqueños, alternativa por costos y distancias
  • A corto plazo: Macuspana, yacimientos aún no explotados en forma

EL ANUNCIO de que Pemex recibió autorización para invertir nuevamente en el proyecto de aguas profundas, que fracasó durante los gobiernos de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, puede entenderse que se concluyó que las ventajas son mayores a las desventajas, lo que también hizo cambiar la opinión tanto del director de Pemex, Octavio Romero Oropeza, como de la Comisión Nacional de Hidrocarburos. Se estima una inversión de un mil 790 millones de dólares en un contrato de servicios con la empresa privada New Fortress Energy.

A este tema me referí en mi anterior colaboración, porque no deja de llamar la atención a los expertos en materia de hidrocarburos este viraje. En octubre de 2019 el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció que se reorientarían las inversiones para proyectos más rentables y seguros, como el de aguas someras y campos terrestres. 

La razón: durante 15 años se invirtieron 241 mil millones de pesos, en un proyecto que atravesó las administraciones de Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña  Nieto. Esta vez, se afirma, las condiciones del mercado hacen rentable los yacimientos en las profundidades del Golfeo de México.   

Durante la inauguración de la refinería, en julio pasado, el titular de Pemex anunció que se había decidido reanudar el proyecto que se tiene con la empresa NFE para el campo Lakach, frente a las costas de Veracruz, suspendido por más de seis años. Cálculos optimistas señalan que se comenzará a obtener gas en julio de 2023.


CAMBIO DE ECUACIÓN


HACE DIEZ años (agosto 2013), en el portal Animal Político, el periodista Rafael Cabrera dio a conocer el informe "Clasificación de los proyectos de exploración y explotación de hidrocarburos" (2012) en el que se advertía que de los 20 proyectos explorados por Pemex en aguas profundas, en 15 reportaban rentabilidad negativa. "Algunos estaban secos, eran improductivos o tenían aceite pesado", señaló el despacho. El propio Felipe Calderón había anunciado en agosto de 2011 un "mega yacimiento" en el Golfo de México denominado Trión-1.

A finales de marzo de 2018, poco antes de terminar el gobierno de Peña Nieto y bajo la administración en Pemex de José Antonio González Anaya (sucesor de Emilio Lozoya) fue abierto el Centro de Tecnologías para Aguas Profundas del Instituto Mexicano del Petróleo, como parte del proceso de la Reforma Energética y propuesto desde Felipe Calderón. Se dijo entonces que el CTAP daría servicios a las empresas privadas. Mucho debe haber cambiado desde entonces por el nuevo enfoque el gobierno de AMLO para fortalecer a Pemex.

En los yacimientos de aguas profundas se busca incrementar la obtención de gas natural. Lo que suceda con la extracción y aprovechamiento de este combustible, así como con los proyectos de inversión, tiene especial importancia para Tabasco que es una de las tres zonas en las que se centra actualmente la producción de gas, junto a Veracruz y las aguas someras del Golfo de México. Las tres cuartas partes del gas proceden de estas tres demarcaciones.


TABASCO, ¿SEIMEPRE SÍ?

A DECIR de Abraham Alipi Mena, director de Cenagas y tabasqueño, la entidad tiene un gran potencial en este energético. Por lo que anunció proyectos de inversión.

Cabe recordar que cuando se informó la apertura del campo Dzimpona las cifras fueron muy optimistas: permitiría elevar la producción de 575 mil a más de un millón de pies cúbicos de gas por día en la entidad. 

Conforme a las cifras oficiales el potencial de gas en Tabasco se ubica en los municipios de Macuspana Centla, Centro, Huimanguillo, Nacajuca, Jalpa de Méndez y Comalcalco.

En este diario se dio la primicia en 2020 de avanzados trabajos de prospección que permiten afirmar que los yacimientos de gas en Macuspana, la tierra del presidente López Obrador, tienen reservas cuya explotación disminuiría costos y tiempo en comparación con el combustible que se importa de Estados Unidos o el que se pudiera lograr en las llamadas aguas profundas (yacimientos éstos que se ubican a 130 kilómetros en el mar, lo que además requiere instalaciones para extraer y transportar).

Consultado sobre el tema, el ingeniero Fernando Olivera Zavaleta propietario de una patente denominada "Tecnologías Tabasco" y registrada en Estados Unidos, insistió en las posibilidades inmediatas que ofrecen los campos Narváez, José Colomo, Chilapilla, Usumacinta, Hormiguero, "además de la posibilidad de perforar nuevos bloques y nuevos campos". También está el caso de Tepetitán.

Sus herramientas tecnológicas le permiten calcular que "en Narváez, hay 4 bloques  nuevos. Con inversiones de 100 a 200 millones de dólares  y los otros un mil 200 millones para perforar 30 o 40 nuevos campos. Lo mismo que en Tepetitán, de donde es originario el presidente López Obrador," lo que representa una gran oportunidad para impulsar el desarrollo de Tabasco y del sureste. Refiere: se obtendría el gas de manera rápida, la perforación sería barata por la profundidad y están cerca de los centros de demanda.

AL MARGEN

No ignoremos que el proyecto de recuperación de la industria de los hidrocarburos y su papel en el desarrollo corre contra el tiempo no sólo sexenal sino del uso y costo de los combustibles. (vmsamano@hotmail.com)