¿Ómicron o Depresión?

Ayer se me antojó un pavo a la galantina

Ayer se me antojó un pavo a la galantina, así que salimos a buscar entre las comunidades cercanas algún chompipe que reuniera los requisitos para ser  emborrachado en las próximas 24 horas.

El contagio de mi buena vibra duró poquito y no precisamente por el antojo, sino por el ambiente que me encontré con algunos vecinos que tenía tiempo no visitaba.

Si bien esta época decembrina debe impregnarnos de una atmósfera de alegría,  más que la preocupación en que nos tiene la covid, con su variante ómicron, es el factor económico el que más preocupa en estos momentos a la gente del campo.

O esa impresión me dio, pues.

Y es que las fiestas populares que representaban el pago de los programas de bienestar, se terminaron en este 2021 desde el pasado 9 de noviembre en que se dispersaron los últimos recursos que en total superaron los 10 mil millones de pesos entre pensiones y becas.

Para alimentar estas expectativas en la ciudad, donde ya se da como exterminado el aguinaldo, muchos chocos se voltean ahora a ver las caras y rascarse la cabeza.

Y no tiene que ver con el gobierno.

El Trastorno Afectivo Estacional (TAE), también conocido como depresión decembrina, es un padecimiento que se presenta en las fechas en donde desciende la luz solar y el factor económico contribuye a disminuir los niveles de serotonina en las personas.

No se descubre el hilo negro cuando se conoce que los factores socioeconómicos se agudizan en esta época, debido al alza en los precios ( yvaya que ha subido de precio hasta el frijol con gorgojo) y la exigencia familiar de responder a la mercadotecnia en tiempos de alto consumo.

Los cuadros de ansiedad y angustia se contagian en esta ocasión por la variante decembrina de la depresión.

Súmele los pleitos con la CFE, el alza a los artículos de la primera necesidad,  los  problemas de inseguridad que ya detonaron en la capital, el desempleo, la amenaza de ómicron, la falta de circulante, etc, etc, etc.

Esta es la otra Navidad y también hay que sobrevivirla.

Así que por esta ocasión, para sumarnos a la ola de pasividad decembrina optamos por dejar vivir el pavo y chingarnos el vino.

Kybalión.- A ocasión de estas festividades de fin de año, compañeros de la fuente empresarial compartieron el pan y la sal ayer con el Ingeniero Carlos Emilio Hernández González, Presidente del Colegio e Instituto de Ingenieros Civiles (CITIC).

El ágape navideño permitió anunciar los preparativos para la Asamblea Nacional de Colegios de Ingenieros Civiles en el país, que tendrá como sede la Ciudad de Villahermosa el próximo mes de diciembre y que concentrará  a más de 50 cámaras de este tipo en la República Mexicana. El sector prevé un 2022 de recuperación económica, en caso de no alargarse el confinamiento por la pandemia.

Saludamos por ahí al ingeniero Fernando Naranjo Broca, aspirante a la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) en Tabasco, quien anda muy movido este fin de año.


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