Tal Para Cual
23/07/2026
Lenguaje cotidiano
En el lenguaje cotidiano del mexicano existe una expresión que describe de manera atinada el significado de un algo que ya tuvo un antecedente similar a él, lo que incluso puede llegar a considerarse que en ocasiones resultan ser una copia. Mala, pero copia al fin.
Este dicho se refiere a que "nunca segundas partes fueron buenas". Y estoy cierto que estas cinco palabras se ajustan a la perfección al comportamiento de dos personajes de la derecha nacional cuya presencia ha marcado el devenir de esta corriente política durante el más reciente medio siglo de vida pública nacional. Dupla de entes políticos en donde a uno de ellos le corresponde ser el segmento original y al otro ser el papel calca. Sí, le toca jugar el papel mencionado en la segunda sección del adagio citado al inicio de este párrafo.
Y es que, hay que reconocerlo, hoy en día dentro de la derecha mexicana sobresalen dos personajes que en su pensar y actuar conjugan todas las características de esta corriente política e ideológica. Particularidades que se enmarcan en conceptos como soberbia, prepotencia, violencia, intolerancia, misoginia, homofobia, oportunismo, odio, racismo, clasismo, sexismo, ofensa, vanidad, engreimiento, petulancia, egocentrismo, cerrazón, injuria, mentira, falsedad, invención, fascismo, conservadurismo, anticomunismo, estridencia, mitomanía, incontinencia verbal, doble moral, burla, cinismo, maldad, injusticia, falta de ética y decoro, torpeza, tráfico de influencias, negocio, interés económico, capitalismo, imperialismo, neoliberalismo, salinismo y otras linduras –nótese el sarcasmo- que en muchas ocasiones portan la protección de un manto supuestamente inmaculado pero que en la realidad despide un fuerte tufo que apesta a putrefacción y corrupción. Lo anterior, claro está, muy a pesar de que esta dupla de ínclitos derechosos pretenda ser y se presente ante el ciudadano como pura e impoluta.
Diego Fernández de Cevallos y Ricardo Benjamín Salinas Pliegos son los nombres de este par de personajes de la derecha mexicana que en el espectro político nacional tienen una presencia constante e importante dentro de los medios de comunicación corporativos y conservadores. Y aunque a principios de este siglo los dos mantuvieron un "enfrentamiento" con motivo de la apropiación violenta del Canal 40 por parte del segundo, en la actualidad mantienen una relación de "respeto, defensa y reconocimiento mutuo". Relación que seguramente durará hasta que los intereses de uno se vean afectados por los intereses del otro. Como podría ser una posible candidatura a la presidencia de la república en 2030 encabezando a la derecha más retrógrada. Aspiración a la cual ambos han dicho que tienen con el objetivo de "salvar" a México de las manos de la izquierda comunista y narcotraficante.
Diego Fernández de Cevallos y Ricardo Benjamín Salinas Pliego son dos personajes de la derecha nacional que juntos conforman una sola moneda. Devaluada, pero moneda al fin. Sin embargo, hay que decir que separados cumplen a cabalidad con eso de que "nunca segundas partes fueron buenas", en donde por derecho de antigüedad y cualidades propias, precisamente al primero le corresponde ser el original de la fórmula, y, por ende, al segundo le toca jugar el papel de segunda parte. Sí: de esa mala copia que casi siempre son las segundas partes. Aunque también hay que rememorar que existe ese dicho que a la letra dice: "Tal para cual". Y, sin duda alguna, eso son Diego Fernández de Cevallos y Ricardo Benjamín Salinas Pliego: "Tal para cual".
Y ya que apareció el 2030, me permito traer a colación que en marzo de 2025 aquí en Diario Presente apareció mi colaboración titulada "La IA y el 2030" en donde compartí lo que la asistente de inteligencia artificial de la red social "X" llamada "Grok" respondió a la pregunta sobre quién ganará la presidencia de México en 2030. Dijo:
"Predecir quién ganará la presidencia de México en 2030 es complicado, ya que faltan más de cinco años y muchas cosas pueden cambiar en ese tiempo. Sin embargo, puedo darte un panorama basado en la situación actual, a marzo de 2025. Morena, el partido en el poder, tiene una posición dominante hoy en día. Con Claudia Sheinbaum como presidenta desde 2024 y un control significativo en el Congreso y 23 gubernaturas, el partido parece bien posicionado para mantener su influencia. Figuras como Marcelo Ebrard, actual Secretario de Economía y con una larga trayectoria en Morena, o Luisa María Alcalde, quien ha ganado relevancia en el gobierno, pueden ser contendientes fuertes si deciden postularse. Otros nombres que circulan incluyen a Adán Augusto López, Ricardo Monreal o incluso gobernadores como Marina del Pilar Ávila de Baja California. Por otro lado, la oposición está debilitada tras las elecciones de 2024, y aunque alguien como Xóchitl Gálvez podría intentarlo de nuevo, necesitarían un proyecto sólido y un relevo generacional para competir. Movimiento Ciudadano, con Samuel García como posible carta, también podría dar pelea si capitaliza su base joven, pero hoy parece menos probable. Todo dependerá de factores como el desempeño económico de Sheinbaum, la popularidad de Morena en 2030 y si surge algún imprevisto político o social. Por ahora, un candidato de Morena tiene ventaja, pero es muy pronto para afirmarlo con certeza".
Respuesta de IA que permite preguntar si a un año de distancia ya cambió el panorama hacia el 2030. O, al menos, los aspirantes.
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