OPINIÓN

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“Tan bien que iban”, dice el Presidente; se aplica a diputados y morenistas
14/12/2019

Durante la conferencia matutina del viernes, poco antes de viajar a Tabasco, el presidente Andrés Manuel López Obrador se refirió a dos temas polémicos y permanecen atorados por intereses de grupos: el recorte de recursos a los partidos políticos y la definición de la nueva dirigencia de Morena, la organización que fundó. Aunque en este último asunto aclaró que como representante de todos los mexicanos no se puede meter en disputas partidistas.

Por la importancia de lo que dijo en torno a las cuestiones referidas, me permitiré reproducir sus propias palabras.

Respecto al rechazo a en la Cámara de Diputados a la disminución del financiamiento de los partidos políticos, López Obrador lamentó que se haya votado así, pero anunció que volverá a plantear la iniciativa de reforma para febrero. Y acotó:

“No lo descarto (insistir como una iniciativa preferente) porque es austeridad y lo he dicho varias veces, la austeridad no es un asunto administrativo, es un asunto de principios. No puede haber gobierno rico, con pueblo pobre, no puede haber partidos ricos con votantes pobres, con ciudadanos pobres.

“Y a lo mejor faltó más explicación sobre la reforma y a veces, porque hay la inercia, toman las decisiones arriba los dirigentes y algunos legisladores no se enteran bien y obedecen a quien está decidiendo arriba.

“Pero se puede llegar a un acuerdo en ese sentido, porque en este tiempo mi opinión es que se ha fortalecido el Poder Legislativo, se ha fortalecido mucho por sus acciones, incluso ellos llevaron a cabo un plan de austeridad, lo que le cuesta al pueblo ahora mantener a la Cámara de Diputados y a la Cámara de Senadores es mucho menor que lo que costaba el año pasado, hubo una reducción de los sueldos de diputados, de senadores, de sus gastos”.

También destacó: los legisladores “trabajaron bastante, hicieron muchas reformas. Creo que, de los 136 artículos de la Constitución, modificaron como 30, 40. Y reformas muy importantes, hasta he sostenido, estoy convencido que esas reformas significan en los hechos una nueva Constitución: el que sea delito grave la corrupción, la facturación falsa, el robo de combustible, delito grave el fraude electoral, el quitar privilegios para los altos funcionaros públicos, el prohibir la condonación de impuestos a grandes contribuyentes, la nueva ley de salud, la cancelación de la mal llamada reforma educativa, en fin, muchas cosas; bueno, la creación de la Guardia Nacional, esto último de la aprobación en el Senado del Tratado”.

“Entonces –apuntó AMLO-, ¿para qué al final los diputados se oponen a algo que no les afecta sólo por la postura de los partidos? Ahora sí que, como se decía antes, tan bien que iban”.

Pero: “Pueden reparar, pueden enmendar, pueden rectificar. Eso es también la política: capacidad para rectificar, no caer en la autocomplacencia, no cerrarse. Entonces, hay que esperar el próximo año, porque la política también es tiempo, hay veces que no es el tiempo oportuno, adecuado”.

NO HAY LÍDER MÁXIMO

En relación a Morena, partido suyo en el que no se han podido poner de acuerdo, al grado tal que Yeidckol Polevnsky se opone al Congreso convocado por Bertha Luján, siendo evidente el choque entre el Comité Nacional y el Consejo Político, a lo que se añade el hecho de que Mario Delgado, el otro aspirante a la dirigencia ya formó un bloque de legisladores, AMLO señaló:

“Ya no hay líder máximo. (No hay) primer morenista del país. Ya no hay eso, el jefe político (…)No, no, yo tengo ahora licencia, porque tengo esta responsabilidad y debo de actuar y gobernar para todos. Siempre nos quejamos de que los presidentes actuaban como jefes de partido, como jefes de grupo, como jefes de facción. No en todos los casos, no quiero generalizar, pero sí había unos que se metían a los procesos electorales.

Desde Los Pinos se organizaban las elecciones. Había en Los Pinos hasta equipos de comunicación, de estos que se usan para mandar llamadas telefónicas, desde Los Pinos operaban para meter miedo, le hablaban a la gente. Eso se demostró en el 2006, se comprobó”. Tras referir sus experiencias contra el fraude electoral, el mandatario argumentó:

“Entonces, ya no hay jefe político. Yo deseo que en el caso de Morena y en el caso de todos los partidos se resuelvan los problemas de la mejor manera posible, que no haya conflicto al interior de los partidos, que haya democracia. Ya en su momento recomendé, fuera de aquí, algo en una reunión, pero se consideró que no era adecuado lo que propuse. Y yo respeto estos puntos de vista y no voy a meterme, y no quiero que nadie del gobierno se meta, además porque es un delito, ya es un delito grave”.

Concluyó: “Hay en todos los partidos y en Morena mucha gente con principios, con ideales, comprometidos, que no están pensando en el interés personal, que están pensando en intereses superiores, en la transformación de México. Ellos, estoy seguro, van a saber qué hacer en esta circunstancia”. ¿Sabrán qué hacer?




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