ESTADOS UNIDOS BUSCA UN SOCIO PETROLERO (I)
30/01/2026
Petróleo
El mundo ha cambiado, y donde ahora los Estados Unidos han posicionado al petróleo crudo como parte garante de la economía mundial para el desarrollo de los países, ante el posicionamiento de una política de combustibles fósiles en el mundo.
En la actualidad, la demanda mundial de petróleo crudo oscila entre 100 y 105 millones de barriles diarios. De esta cantidad, aproximadamente entre el 80% y el 85% se destina al proceso de refinación en las 825 refinerías que se encuentran operativas a enero.
Las refinerías a nivel global generan diariamente entre 35 y 40 millones de barriles de gasolina, de los cuales aproximadamente entre el 20 % y el 25 % corresponde al consumo en Estados Unidos. Respecto al diésel, la producción mundial se sitúa entre 25 y 30 millones de barriles diarios, siendo Estados Unidos responsable de alrededor del 15 % al 20 % de dicho consumo.
Ante este contexto, Estados Unidos ha implementado medidas para mantener controlados los precios de la gasolina y el diésel, contribuyendo así a una inflación moderada. Como se evidenció en diciembre, la presión sobre los precios al consumidor disminuyó significativamente en el sector energético, registrándose un aumento de precios más lento (2,3 % frente al 4,2 %), influenciado por una reducción en el precio de la gasolina (-3,4 % frente al +0,9 %) y una moderación en la inflación del diésel (7,4 % frente al 11,3 %). Será relevante esperar los datos correspondientes a enero para analizar el impacto que tendrá el control de la producción en Venezuela, país con las mayores reservas probadas de extracción.
Estados Unidos es autosuficiente en combustibles para el transporte, y movilidad de las personas por medios de sus automóviles, pero depende del tener un petróleo crudo de otros países para hacer las mezclas respectivas necesarias el poder tener una mayor cantidad equilibrada de combustibles necesarios.
Las refinerías de Estados Unidos, que representan aproximadamente el 70% de la capacidad nacional de refinación, están diseñadas para procesar crudos pesados y amargos, caracterizados por bajos grados API y alto contenido de azufre. Por esta razón, las refinerías procesan principalmente mezclas de crudos que oscilan entre 30 y 33 grados API. Para lograr dicho rango de procesamiento de manera eficiente, se combinan crudo ligero nacional (API > 35) con crudos pesados importados (API < 27),="" obteniendo="" así="" una="" mezcla="" óptima.="" adaptar="" las="" refinerías="" para="" operar="" exclusivamente="" con="" crudo="" ligero="" nacional="" requeriría="" inversiones="" multimillonarias,="" lo="" cual="" no="" resulta="" económicamente="" viable="" en="" el="" contexto="" actual="" de="" transición="" energética,="" especialmente="" bajo="" la="" premisa="" de="" energía="" ilimitada="" derivada="" de="" la="" fusión="">
Estados Unidos importa aproximadamente 6.5 millones de barriles diarios de petróleo crudo. A pesar de que el país es un productor significativo, las importaciones continúan siendo necesarias debido a que el consumo nacional oscila entre 18 y 20 millones de barriles diarios, una demanda que se proyecta estable en los próximos años. El crudo Pesado y Amargo (Heavy & Sour) constituye cerca del 90% del volumen total de las importaciones de crudo.
Importa petróleo crudo principalmente de Canadá (60%), seguido de México (7%), Arabia Saudita (6%), Irak (5%), Brasil (4%), Colombia (3%), Guyana (2%) y otros países que representan el 7% (incluyendo Venezuela, Ecuador, Nigeria y Argentina). Debido a los recientes cambios geopolíticos, Estados Unidos se ha enfocado en buscar socios comerciales dentro del continente americano para reducir riesgos logísticos y disminuir los costos de transporte. Esta estrategia permite también acceder a precios más competitivos y asegurar la calidad requerida para las mezclas utilizadas en sus refinerías.
Considerando únicamente los países del continente americano a los que Estados Unidos importa petróleo crudo, es posible realizar una evaluación detallada de los cambios necesarios ante la situación actual con Venezuela. Si se negocia un incremento anualizado de la producción de Venezuela, entre el 15% y el 20%, sería factible recuperar los niveles previos a 2007 en un plazo estimado de una década, siempre y cuando se implementen las modificaciones pertinentes actuales por realizar. Durante este periodo, más del 80% de la producción podría enviarse a Estados Unidos o a otros países aliados capaces de refinar el petróleo crudo venezolano.
Para evitar presiones arancelarias y mantener su estatus como principal exportador de petróleo, Canadá requiere desarrollar una infraestructura soberana orientada hacia el mar que le permita acceder a mercados internacionales sin depender de Estados Unidos. A diferencia de Venezuela, que posee acceso directo a rutas marítimas globales, Canadá ha dependido históricamente de oleoductos que envían el 93% de su petróleo crudo a su vecino del sur. Además, destina un 3% de sus exportaciones a China, 2% a la Unión Europea, 1% al Reino Unido y 1% a Corea del Sur. Esta situación podría colocar a Canadá en una posición desfavorable frente al incremento de la producción venezolana, ya que Estados Unidos podría exigir mayores descuentos en la compra de petróleo canadiense ante la falta de puertos independientes para la exportación a otros destinos. Este escenario podría formar parte de una disputa comercial, intensificada por aranceles y posibles renegociaciones en el marco del TMEC. Continuará: México, un contexto incierto; necesidad de reformas. (– Grupo Caraiva – Grupo Pech Arquitectos)
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