OPINIÓN

La Ford y el aspirante a Führer
16/01/2026

Henry Ford

En la página 2 de la edición de Diario Presente correspondiente al pasado miércoles 14 de enero, apareció una nota titulada "Destina EU 23.4 mdd para justicia laboral", ilustrada con una significativa fotografía en la cual el presidente Donald Trump aparece arropado por los altos ejecutivos de la empresa Ford Motor Company, durante la visita que realizó a la planta automotriz ubicada en Dearborn, Michigan, imagen que lleva a rememorar la relación estrecha que a lo largo de la historia del último siglo han tenido esta empresa, desde su fundador hasta sus altos directivos a nivel internacional, con el fascismo, y pues hoy en día no iba a ser la excepción máxime cuando esta corriente política, militar, económica y de terrorismo de ultraderecha domina los designios de la Casa Blanca, de los estadounidenses, y anhela hacerlo con los del mundo entero.

          Es indudable que Henry Ford, fundador de esta empresa, fue todo un innovador tanto en la ingeniería automotriz como en la comercialización de autos. Nacido el 30 de julio de 1863 en la misma ciudad en la cual Donald Trump visitó el pasado martes 13 de febrero la fábrica de coches de dicha marca, desde joven tuvo inquietudes y acciones que en la actualidad lo colocarían como un gran emprendedor, por lo que dicen sus biógrafos, registró más de un centenar de patentes y fue el inventor de la producción en cadena de un solo producto, el auto "Ford T", por nombrar un par de ejemplos.

          Pero Henry Ford no solo fue un empresario exitoso y de gran capital económico, se dice que en algún momento llegó a ser el hombre más rico del mundo, sino que fue un activo en la política, en la difusión del antisemitismo y en el apoyo al fascismo y al nazismo, tanto que en sus hombros recae el "honor" de ser el único estadounidense nombrado por Adolfo Hitler en su autobiografía titulada "Mi lucha", en donde le hizo un reconocimiento. El Führer escribió: "Son los judíos quienes gobiernan las fuerzas de la Bolsa de Valores en la Unión Estadounidense. Cada año les convierte más y más en los maestros que controlan a los productores de una nación de 120 millones. Pero para la furia de ellos, solo un hombre, Ford, todavía mantiene la total independencia".

          Pero no solo fue de palabra el reconocimiento de Hitler a Ford, sino que llegó a la misma producción de coches, ya que, según los especialistas, el modo de producción de Volkswagen por la industria nazi se inspiró en el "fordismo", modelo de producción en masa de un producto para ofrecerlo al cliente a bajo costo.

          Pero esta relación de la empresa Ford con el fascismo no se quedó en los tiempos de Henry Ford, quien murió el 7 de abril de 1947 en su ciudad natal, y de Adolfo Hitler, sino que trascendió la época y la región, y una muestra de ello fue la participación de la empresa en la dictadura militar argentina, en donde además de ser los productores de los coches utilizados por las fuerzas paramilitares y represoras, el famoso "Ford Falcon", los directivos de las plantas y de las agencias de venta de los coches Ford permitieron la incrustación como "trabajadores" a militares para detectar y detener a obreros que no concordaban con el régimen dictatorial imperante en ese país del Cono Sur.

          Pero no sólo fue la contratación de este personal, sino que también está documentado, los directivos de la empresa filtraban información a las autoridades militares sobre los trabajadores conflictivos y que no estaban de acuerdo con el sistema. Tan está documentado el papel de la Ford en la dictadura argentina que hace menos de una década dos altos ejecutivos fueron sentenciados por delitos de lesa humanidad por señalar y dar información de trabajadores a las fuerzas de seguridad, y que fueron secuestrados y torturados.

          Por ello, es que resulta significativa la visita del presidente Donald Trump a la planta Ford ubicada en la ciudad en donde nació y murió su fundador, Henry Ford. Pero también esta visita es relevante en y para la continuidad de la relación entre la empresa Ford y el fascismo, ya que en ella se dieron un par de acciones por parte del presidente Trump que comprueba una vez más que en política, forma es fondo, como decía el último ideólogo del PRI, Jesús Reyes Heroles papá.

          El primero de estos hechos fue el mensaje que Donald Trump mandó tanto a la población estadounidense como a los gobiernos de México y de Canadá, y por ende, del mundo. Dijo: "No necesitamos coches fabricados en Canadá. No necesitamos coches fabricados en México. Queremos traerlos aquí. Y eso es lo que está pasando", quedando en claro que en donde expresó "coches" podría nombrar otro producto, según la fábrica en donde se encuentre en ese momento, y en donde dijo "Canadá" o "México", bien podrá decir el nombre del país que fabrica el producto en cuestión.

          El segundo hecho es la reacción verbal y física que tuvo a la expresión "protector de pedófilos" que un trabajador de la planta Ford dijo al verlo, y es que además de responderle "Fuck you!", Donald Trump le hizo una obscena señal con la mano en la cual resalta el dedo medio. No obvio en decir que de inmediato la Casa Blanca, como era de esperarse, justificó la respuesta, pero lo que, se puede decir, causó sorpresa fue la reacción de la empresa Ford Motor Company: suspendió de sus funciones al trabajador que osó molestar al aspirante a Führer.





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